Nancy Sharifi: Cuando Mejorar Vidas Se Convierte En Una Pasión
Por Marcela Pinzón
Servir es un asunto de pasión donde el corazón juega un papel protagónico, y cuando llevas más de 30 años en el sector público, desarrollando programas en beneficio de la comunidad, es algo que corre en tus venas. Este es el caso de Nancy Sharifi, actual subdirectora del Departamento de Vivienda y Desarrollo del condado de Orange (Assistant Manager Orange County Department of Housing and Community Development Division), quien se retirará en dos años, con la satisfacción de haber ayudado a miles de familias, personas con recursos limitados de la tercera edad y madres cabeza de familia, entre otros actores de la comunidad, a cumplir el sueño de tener un techo digno donde vivir.
Estudió Administración Pública en University of Central Florida (UCF), y fue en Orlando donde inició su vida profesional con un trabajo investigativo sobre la discriminación laboral, “Me fascinó, me enganché tanto en este tema de derechos humanos, que inicié una especialización en discriminación en la vivienda, y fue ahí donde tuve la oportunidad de vincularme en el terreno de la planificación urbana y desarrollo comunitario”.
Nancy, nos cuenta sobre su trayectoria profesional, con una modestia que de ninguna forma hace honor a todos sus logros. A principios de los años 2000, participó en el manejo de relaciones financieras de un portafolio de inversiones en la empresa Fannie Mae, con un presupuesto a cinco años, de US$40 billones, dirigido a vivienda de interés social y mercados emergentes hispanos. Así mismo, entre miles de empleados, ganó el premio Cornerstone, “buscaban un modelo innovador, diseñé un programa para ayudar a familias multigeneracionales de recursos limitados a financiar viviendas con amplios espacios donde varias generaciones de familias pudieran convivir.”
Un trabajo gratificante
Como subdirectora del Departamento de Vivienda y Desarrollo del condado de Orange, actualmente tiene bajo su responsabilidad un equipo de 50 personas con quienes supervisa una variedad de programas sociales y de desarrollo comunitario. “Con la llegada del COVID-19, nuestra división ha tenido un rol sumamente importante, porque hemos recibido dinero del gobierno federal para implementar programas de alivio dirigido a las personas afectadas por la pandemia.”
“Contamos con un presupuesto de US$20 millones para auxiliar a quienes están a punto de ser desalojados. Hicimos una alianza con el Colegio de Abogados, para que ellos pudieran llegar a acuerdos con los arrendatarios, mientras gestionamos el pago de las rentas pendientes”.
Con preocupación dice, que los estragos de esta pandemia serán peores que la recesión del 2008. El desempleo en el área metropolitana de Orlando alcanzó un 22% y se calculan entre 5,000 y 10,000 desalojos en los próximos meses.
A pesar de la situación, el positivismo de Nancy es increíble, su otra pasión es la docencia, es también profesora de maestría en una universidad bilingüe. Con dos trabajos y una familia, todavía encuentra tiempo para reducir el estrés a través del ejercicio y la meditación. Opina que la mejor medicina para manejar tantos retos es el humor, “siempre encuentro una razón para reír, el buen humor es un ingrediente muy importante para la salud”.
“Cuando me retire, voy a dedicar tiempo para preparar a los líderes del futuro, necesitamos más personas en el servicio público comprometidas, esta carrera se hace por amor a la comunidad, no hay nada más gratificante que el saber que puedes mejorar una vida, y eso es el mayor legado que les quiero dejar”.