Samuel Maisonet- Emprendedor Sin Fronteras

Por Marcela Pinzón

james-coleman-FLOsAklR5jQ-unsplash.jpg

Sam, como le dicen coloquialmente a este americano de madre colombiana y padre boricua, lleva ocho años viviendo en China, un país que vemos grande, exótico, con tanta gente y un idioma tan diferente. 

Sin embargo, esto no es lo que piensa Sam, a quien el mundo oriental le abrió las puertas y le ofreció oportunidades laborales que, paradójicamente no encontró en el país del Tío Sam: “En términos generales no hay mucha diferencia entre el chino y el resto del mundo, son personas humildes, de familia, sensibles que quieren trabajar y lo único que les interesa es una economía estable y sacar a sus hijos adelante”.

Luego de empezar una carrera en New York, terminar sus estudios de mercadeo y ciencias de gerencia en Orlando, trabajar en Univisión y otros canales locales, tener una agencia de publicidad y laborar en el Departamento de Salud de la ciudad, en el 2012 le ofrecieron viajar a China para trabajar como maestro de inglés, “Lo vi como tremenda oportunidad para hacer algo interesante. No pensaba quedarme por largo tiempo, quería explorar, aprender y regresar a Estados Unidos después de año y medio”, dice Sam.  

“Durante el primer año hice muchas amistades, además de dar clases de inglés, me desempeñaba como consultor de mercadeo en diferentes fábricas y empecé a ver lo rico que era este país en oportunidades para los extranjeros”.

 Samanda Launge, una marca que quiere crecer

Actualmente vive en Yixing, Wuxi, Jiangsu Province, con su esposa, quien es local, y su hijo William de apenas dos meses de edad. Desde hace cuatro años son propietarios de Samanda Lounge, un restaurante bar reconocido en la ciudad por sus deliciosos platos occidentales y su acogedor ambiente. 

“Yo me llamo Sam y mi esposa Amanda, de ahí el nombre de este establecimiento que pretende sacar lo mejor de las dos culturas. Samanda Launge es un lugar dirigido a chinos profesionales que desean conocer extranjeros, aquí se junta lo mejor de las dos culturas:  la oriental y la occidental, donde todos los que llegan aprenden, hacen amigos, se toman unos buenos tragos y se sienten como en su casa. Nos va súper bien, la marca va creciendo, somos reconocidos desde Beijín hasta Shanghái y ahora nuestro interés es empezar a ofrecer franquicias, expandirnos en China y eventualmente en otros países.”

Y aunque confiesa que lo que más extraña es el calor y el ambiente de los latinos, tiene una vida tranquila y feliz. “El 2020 ha sido muy difícil debido al virus, nos ha afectado económicamente y hay muchas regulaciones y expectativas de cómo manejar un negocio, también existe un estigma hacia el extranjero ahora, algo que nunca habíamos sentido antes porque se le trataba muy bien.  Ahora con tanta publicidad de casos de Covid-19 en otros países, la gente local que no tiene mucha información se siente incómoda con los extranjeros y esto nos afecta personalmente, socialmente y económicamente obvio, pero te puedo decir que todavía vivir aquí es muy bueno”.

La vena de emprendedor de Sam no termina con Samanda Launge, actualmente tiene una escuela de inglés, una oficina de consultoría donde ofrece sus servicios de mercadeo, junto con su esposa, también organizan eventos y todavía le queda tiempo para cuidar a su pequeño bebé, su gran adoración. A pesar de todo lo que tiene, su mente no para y cierra esta entrevista diciendo: “A ver si el año entrante hacemos otra inversión”. 


Anterior
Anterior

Mujeres En La Historia- Marie Curie

Siguiente
Siguiente

Namor By María Román